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El origen del FOOD DEFENSE

seguridad alimentaria blog

 

Para establecer un momento específico en la historia del nacimiento del concepto Food Defense, es necesario remontarse a los atentados terroristas ocurridos el 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.

Sin duda, fue un momento histórico y un punto de inflexión en el que el Gobierno de la nación más poderosa de la Tierra fue consciente de su vulnerabilidad. Tras el atentado a las Torres Gemelas, los EE.UU. fueron conscientes de que las amenazas de los terroristas podían extenderse a todos los ámbitos de la sociedad y de sus actividades y, en este panorama, el suministro del agua y alimentos a la población se convertía en un objetivo claro y certero para los atacantes.

Una semana después del ataque a las Torres Gemelas, una serie de cartas con esporas de carbunco Bacillus anthracis fueron enviadas a varias oficinas de medios de información (ABC News, CBS News, NBC News, New York Post y National Enquirer) y a dos senadores demócratas. En total, 22 personas resultaron infectadas, cinco de las cuales fallecieron.

A partir de ese momento, la amenaza del bioterrorismo se convirtió en una realidad y superó cualquier barrera o frontera. Ya nadie estaba a salvo y como respuesta, las autoridades de EE.UU. aprobaron la “Ley de Seguridad de la Salud Pública, Preparación y Respuesta contra el Bioterrorismo de 2002” (La Ley contra el Bioterrorismo).

El objetivo de la Ley contra el Bioterrorismo es mejorar la habilidad de prevención y respuesta de los Estados Unidos ante un ataque terrorista con agentes biológicos, químicos y radiológicos. Entró en vigor el 12 de diciembre de 2003 y le otorga a la Agencia Federal FDA (Food and Drug Administration) nuevas potestades y recursos que le permiten controlar el suministro de alimentos en el país, y en especial las fronteras.

A partir de ese momento, nace el concepto de Food Defense, un término colectivo que hace referencia a la prevención y defensa del suministro de agua y alimentos frente a los ataques intencionados de cualquier naturaleza. Este término se forja en el seno de la FDA, el DHS (Department of Homeland Security), y el Servicio de Seguridad Alimentaria e Inspección del USDA (Department of Agriculture). 

Los efectos transoceánicos de las medidas FOOD DEFENSE

 

Una de las principales consecuencias de la implantación de los protocolos Food Defense por parte de la FDA para autorizar la importación de productos alimentarios a territorio de los EE.UU., es que las empresas agroalimentarias europeas que quieran exportar productos agroalimentarios a los Estados Unidos  tienen que cumplir la normativa del Gobierno de los EE.UU. en materia de Food Defense.

Estos requerimientos de la Administración americana indujeron a que las grandes empresas de distribución europeas también comenzaran a establecer los requisitos asociados a Food Defense como una exigencia en sus esquemas normativos de certificación.

El efecto resultante es que los referenciales como el IFS Food (International Featured Standard) -que congrega a los principales distribuidores alimentarios de Alemania, Francia, Italia y España- y el BRC Food (British Retail Consortium) -que agrupa a los mayores distribuidores alimentarios del mercado anglosajón- incluyeron requerimientos específicos en materia de Food Defense entre sus exigencias.

Como dato curioso, se puede consignar que para la redacción de estos nuevos requisitos en materia de Food Defense tanto el  IFS Food como el BRC Food fueron asesorados por miembros de la FDA.

 

 

Food Defense y la normativa europea

 

Actualmente ningún país de la Unión Europea tiene legislado ningún requisito en materia de Food Defense y si bien la UE es modélica en la prevención de riesgos y garantías de calidad y seguridad, desde el punto de vista legislativo aún no ha tomado conciencia de la importancia de los requerimientos en materia de prevención frente a los ataques intencionados.

Para entender esto, es necesario recordar que la actual legislación existente garantiza la inocuidad de los alimentos, la prevención contra la contaminación accidental (HACCP) pero no defiende o previene ante los ataques intencionados ni defiende los suministros ante el deseo de incurrir en un mal.

Es en este nuevo concepto de defensa, amplio y global, donde se desarrolla el Food Defense frente al vandalismo, el sabotaje o los ataques terroristas, en el que la UE y los Estados Miembros están empezando a tomar conciencia de la necesidad de legislar y establecer mecanismos de defensa de la población que garanticen la seguridad de todos.

El pasado 18 de octubre, la Plataforma Food Defense Soluciones junto a un grupo de expertos de la FDA, fueron invitados por la europarlamentaria Esther Herranz al Parlamento Europeo para participar en una jornada con el objetivo de exponer a los europarlamentarios el origen y la evolución de la normativa de los EE.UU, enmarcada dentro de la Ley de Bioterrorismo.

En definitiva, los planes de Food Defense no son una alternativa o una elección; se han convertido en una necesidad obligada.

 

 

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